De suma importancia este artículo para entender la importancia que tuvo la aparición de John Lennon en el movimiento político americano de finales de los 60´s y toda la década de los 70.
Habrá que intentar hacerse con el libro....
La revolución de John Lennon:
Habrá que intentar hacerse con el libro....
La revolución de John Lennon:
Echando un vistazo a la Historia, esta nos enseña que el poder no sólo corrompe, sino que es demasiado importante para el que lo tiene como para dejarlo escapar. Muchos son los ejemplos de poderosos que han hecho lo imposible por acabar con sus enemigos, e incluso con todos aquéllos que pueden llegar a convertirse en una amenaza en algún momento. A propósito de la estupenda colección que saca el diario El País con todos los discos de John Lennon a partir del próximo domingo, me detengo en la parte más política de Lennon, que coincidió de su época en Nueva York, cuando el Beatle formó parte del movimiento contestatario contra el Gobierno estadounidense. Fue cuando el poder se quiso deshacer de él.
Tal vez porque estos tiempos se mueven entre el miedo y la desvergüenza, recupero la figura activista de Lennon, un hombre repleto de contradicciones e imprevisible, mucho más complejo y censurable, seguramente, que la leyenda impoluta en la que se convirtió tras su fatídica muerte y el poder cegador de su pertenencia al fabuloso nombre de los Beatles y su autoría del himno pacifista e idealista Imagine. Recupero, realmente, la historia de la que se habla con detalle en el más que interesante documental The US vs. Lennon, que recorre los años del músico en compañía de Yoko Ono tras dejar los Beatles e instalarse en Estados Unidos.
Son los años más políticos y activistas de Lennon, testimoniados en su disco Some time in New York City (1972), donde defiende el papel social de la mujer, la causa irlandesa o a los perseguidos por la justicia estadounidense. Son los años más agitados de su biografía, donde el papel del compositor musical pierde protagonismo ante el de figura pública relevante e incómoda. Porque, para cuando se publicaron Mind games (1973) y Walls and brigdes (1974), el presidente republicano Richard Nixon quería deportarlo.
Si como Beatle, aún con su aire más inofensivo, ya fue una amenaza para el conservadurismo moral de Reino Unido y Norteamérica, en solitario, con su vena más reivindicativa, sin tener que preocuparse de lo que le importaba a Paul McCartney o el resto de Beatles, Lennon fue una amenaza social, incluso política, o al menos así lo entendió la Administración de Nixon.
En el documental, se ve la evolución del artista, como en una entrevista con los otros miembros de los Beatles. Lennon sale desmarcándose con un mensaje político, ante la cara incrédula de los demás, especialmente, de Paul McCartney. O cuando se pone a pensar en alto que si millones de personas se sabían la letra de I Want to Hold Your Hand y cantaban con él, por qué no cantar sobre algo con más sustancia, siendo el resultado Give Peace a Chance, uno de los himnos para el movimiento en contra de la guerra de Vietnam.
