viernes, 31 de agosto de 2012

El credo cristiano actualizado por el genial Rowan Atkinson


He encontrado esta joya de la ironía británica que en un par de minutos resume mordazmente el conjunto de supercherías y supersticiones que los cristianos de toda laya quieren que admitamos, que respetemos y que sirvan de guía moral en las sociedades ultra desarrolladas e hiper conectadas del siglo XXI.





miércoles, 29 de agosto de 2012

De problemas eternos y políticos inútiles

Este es un excelente artículo sobre por qué muchas veces continúan en la esfera pública problemas por resolverse: PORQUE HAY INCENTIVOS MAYORES PARA NO RESOLVERNOS Y DEJARLOS PENDIENTES. 

Veamos cuáles son.


Suponed que yo soy un tipo especialmente hábil exterminando cucarachas. En mi ciudad hay una plaga de cucarachas y eso hace que por el momento yo me esté haciendo de oro con la exterminación de cucarachas. Sin embargo, conforme yo hago mejor mi trabajo, empiezo a observar que cada vez me llaman menos para exterminar cucarachas porque, paradójicamente, lo estoy haciendo demasiado bien. Es posible que yo tenga un ethos profesional muy fuerte y eso me importe relativamente poco. Y también es posible que esto no me importe porque si yo hago peor mi trabajo, contratarán a otro exterminador de cucarachas. Pero si asumimos que yo tengo algo de poder de mercado (lo que es verosimil si las habilidades son heterogéneas), que no es posible verificar perfectamente cuanto esfuerzo le estoy poniendo a mi trabajo y que mi principal motivo es ganar dinero, entonces es fácil darse cuenta de que cada vez que una señora me llame para exterminar plagas en su casa, tendré incentivos para dejar un pequeño nido de cucarachas para que, al cabo de un tiempo, me vuelvan a llamar y mantener vivo mi negocio.
Un paper reciente de Termino de James Robinson y sus coautores (via Chris Dillow) viene a plantear precisamente esta idea aplicada a la política. En un sistema dónde la supervivencia de los políticos depende de su utilidad o su capacidad para resolver problemas, estos pueden tener un incentivo estratégico para no resolver precisamente aquellos problemas en cuya resolución son especialmente capaces.
El ejemplo que ponen Robinson et al es el caso de Uribe con las FARC. Supongo que si pensara un poco más encontraría unos cuantos más, pero mi principal idea es el caso de lo que podemos llamar “políticas simbólicas”. Me refiero con esto a ese conjunto de políticas que se caracterizan por a) Tener un carácter muy político y muy poco técnico de modo que sirven para movilizar al electorado b) Ser relativamente poco costosas en términos presupuestarios.
Un primer ejemplo son todos los problemas de tipo “bioético” (matrimonio gay, investigación celulas madre, condones, aborto). Por alguna razón, es un tema que jamás parece estar cerrado y cada gobierno, de izquierdas o de derechas, saca el problema a la agenda cuando llega. Una primera explicación es que al tratarse de algo poco técnico, es muy dificil llegar a un consenso duradero. Pero otra explicación es precisamente que esto es un caladero permanente de votos. ¿Podrían  alcanzar los dos partidos mayoritarios un acuerdo duradero sobre esto? Posiblemente esto supondría un coste considerable para alguno de ellos en términos de votos, pero lo interesante aquí es que ninguno de los dos está interesado en que este tema salga de la agenda política porque es una forma de ganar votos sin gastar un duro.
Otro ejemplo son los problemas relacionados con el nacionalismo y el modelo de Estado. De nuevo, se trata de un aspecto dónde hay posiciones irreconciliables. Sin embargo ¿qué sería de un partido como CiU o el PNV si el problema se resolviera permanentemente?. Se trata de partidos que sencillamente perderían su razón de ser, tendrían que integrarse en el PP. Esto significa que aunque hubiera un espacio para el acuerdo, es probable que nadie tenga un incentivo real para llegar a él.
Mientras escribía estas líneas pensaba que esto señala los límites de cualquier política basada en el consenso y en los pactos de Estado. El efecto de llegar a este tipo de pactos es el de despolitizar, sacar de la agenda y de la confrontación una serie de temas. Esto es algo que no termina de estar claro si es deseable o no: al fin y al cabo, la democracia trata precisamente de que haya un debate público dónde se ventilen las alternativas de gobierno y los conflictos subyacentes. Pero lo que señala el argumento es que es altamente improbable que este tipo de políticas emerjan. Una vez que el problema se haya resuelto, la expertise de un partido o de un político se deprecia considerablemente y ya no hay realmente incentivos para volverlo a elegir.
Se trata de un mecanismo parecido al carácter expansionista de las dictaduras militares. Hay una frase de Isabel Allende que dice algo así como “La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz. “. La razón por la que los militares empujan hacia la guerra puede ser que hayan interiorizado algún sesgo (“cuando uno tiene un martillo todo parecen clavos”), pero otra razón es precisamente esa, la de “job for the boys”. Así, las dictaduras militares a menudo necesitan mantener la cuestión geopolítica viva para poder sobrevivir. De forma más general, ilustra el dilema al que se enfrentan todos los revolucionarios al día siguiente de la revolución: sus habilidades (la movilización política, derrocar el sistema, el activismo) suelen haberse vuelto inútiles en un régimen dónde lo que hace ganar puntos es ser un buen gestor.

domingo, 26 de agosto de 2012

DOS LECTURAS INTERESANTES PARA EL VERANO

En este verano caluroso, nada como una lectura interesante. Llevo un mes y medio de lo más frenético, y es que no hay nada como disponer de tiempo libre, que el trabajo sea mas liviano, y muchas, muchas ganas por leer. 


De lo que llevo leyendo, quiero hacer especial mención a dos libros que he leído sin despegarme de sus páginas, y que por ello quiero recomendar.

1) LA TABLA ESMERALDA


A mí me ha gustado, como he leído en más reseñas, que ahora pondré, la historia de la ocupación de Paris por parte de los nazis, pero aunque la historia actual es más débil, light..., lo que queramos decir, te mantiene atrapado hasta el último segundo.

Más críticas interesantes: aquí, aquí, aquí y aquí






Lo he terminado hoy mismo y me ha dejado impresionado la recreación de la Sevilla del S.XVI, y sobre todo la sorprendente historia de Sancho de Écija. Novela histórica, de acción, con suspense, recrea la vida de un huérfano que logra ser..., dejémoslo ahí. Importante decir que por medio sorpresas como las intervenciones claves de un tal Cervantes y un tal Shakespeare.

Más información: aquí, aquí y aquí.

sábado, 25 de agosto de 2012

La música legendaria de los Beatles, disco a disco

ESPECTACULAR REPASO A LA CARRERA DE LOS BEATLES, AHORA QUE SE CUMPLEN 50 AÑOS DE QUE APARECIERAN VERSIONANDO TEMAS DE ROCK N´ROLL QUE PROVENÍAN DE EE.UU.

¿QUÉ HUBIERA PASADO SI NO HUBIERA ESTADO LA PERSONA QUE LES DESCUBRIÓ EN ESE LOCAL EL DÍA Y A LA HORA SEÑALADA? ¿HUBIERA SIDO LA HISTORIA DE LA MÚSICA POSTERIOR DISTINTA? CABE PENSAR QUE SÍ.



The-beatles-autographs
Este blog forma parte del especial del diario El País en el aniversario de los Beatles. Se cumplen 50 años de la formación de la célebre banda británica y desde este espacio musical se repasa su discografía, disco a disco. Desde esta ruta sonora te damos algunas claves con un repaso discográfico y elegimos una canción representativa de cada álbum para que te animes a participar con tus comentarios y enriquezcas este aniversario de un grupo que cambió la música popular para siempre. 

Please Please Me (1963)

1962. Liverpool, una población gris de la costa occidental
británica, a orillas del río Mersey. Allí, cuatro chicos llevan decenas y
decenas de actuaciones en bares y, como tantas bandas que empiezan en la
ciudad, basan su repertorio en imitar a sus ídolos del rock’n’roll
norteamericano, que conocen a través de los discos que llegan del otro lado del
Atlántico. Los Beatles, tras ser rechazados por Decca, graban para la filial de
EMI, Parlophone. Estos teddy boys
(jóvenes con tejanos negros ajustados y zapatos de puntera estrecha) son los
abanderados del Mersey Sound, el
nuevo ruido que mezcla rock americano con skiffle
local. Please Please Me, lanzado
en 1963, es todo un éxito nacional, un brillante estallido de júbilo y recreo
musical, con ocho temas de la talentosa sociedad Lennon-McCartney y seis de
autores estadounidenses.


Una

canción. Love Me Do. El

primer sencillo. La canción con la que los Beatles se dieron a conocer al
mundo. Una composición que marcará sus vidas y les identifica con su propio
universo beatle. La canción favorita
de Ringo.



With

the Beatles (1963)


La magnífica continuación de su debut, con un esquema
similar de versiones de compositores estadounidenses y temas propios de
Lennon-McCartney. La inmediatez, la energía y la inocencia de Please Please Me siguen intactas. El
contagioso ritmo y la vibrante actitud de los cuatro de Liverpool se expanden
con asombrosa gracia entre la juventud británica. Toda la espontaneidad de su música
se apoya en un plan de marketing estudiado al milímetro: los flequillos, las
camisas blancas, los trajes, la imagen aseada y sutilmente irreverente… Nace el
fenómeno beatle. La historia les
espera.


Una canción. Please Mister

Postman. El clásico de The Marvelettes, la primera banda de la factoría

Motown en conseguir el número uno en
Estados Unidos, parece hecho a su medida. Un ejemplo perfecto de su gran
capacidad para versionar el pop norteamericano. El beat es cegador. 


A Hard Day’s Night (1964)

Elvis Presley era el único que
podía decir que sabía lo que sentían los Beatles con tanta histeria desatada
por las fans. Unos y otros eran el objetivo de las incontroladas fans y vivían
en permanente estado de acoso y admiración sin límites. Y como el Rey del rock’n’roll necesitaban de una
película para difundir su mensaje musical y convertirse en iconos más
reconocibles y valiosos. A Hard Day’s

Night es el disco de la banda sonora de la película de mismo nombre, que

ayudó a dar más forma y contenido a la imaginería pop de los fab four.  Lennon compuso la mayoría de los temas,
aunque, como siempre, los créditos recogían la sociedad Lennon-McCartney. La
fórmula no varía: canciones de menos de dos minutos y medio y aspirando a un
pop directo y efectivo.


Una canción. A Hard

Day’s Night. Una pista que transmite buena parte de la esencia

de la liberación del pop de los sesenta. Efusividad sonora y temática de
insinuación sexual. Los jóvenes, nuevos consumidores hambrientos de ocio,
quieren su espacio y lo quieren ahora.



Beatles

For Sale (1964)


Muchos fans lo califican como el disco más flojo de la
banda. Otros, en cambio, lo defienden con uñas y dientes aunque solo sea porque
empiezan a aparecer los primeros síntomas de buscar nuevos horizontes
artísticos en sus principales compositores. Los Beatles dieron el gran salto,
tan recordado por los musicólogos, cuando giraron por EE UU y dieron pistoletazo de salida a la Invasión Británica. Allí, conocieron a Bob Dylan y, aparte de darles sus primeros porros de
marihuana, este fue una influencia directa de Lennon, que admiraba la
psicología más adulta y madura de sus letras.


Una

canción. I’m a
Loser. Es un buen ejemplo de ese cambio de perspectiva. Lennon se

abre al mundo menos inocente de Dylan y entra en la vía de nuevas fórmulas compositivas.



Help!

(1965)


La Beatleamenía ya
goza del mismo respaldo espectacular a ambas orillas del Atlántico. Este álbum,
que llegó a lo más alto de las listas estadounidenses, es la banda sonora de la
película con mismo nombre, mucho menos interesante que la anterior  A Hard

Day’s Night. Estamos ante una obra maravillosa, donde ya no hay tanto pop beat, a pesar del trallazo grandioso de Help que abre el disco, y hay más folk

y composiciones en clave intimista.


Una

canción. Yesterday. Tal vez, la

canción más famosa de los Beatles, la más versionada y radiada. La canción de
Paul McCartney que el resto despreció, especialmente Lennon. No salió como single pero es, para muchos críticos y
músicos, la mejor balada pop de la historia.



Rubber

Soul (1965)


Este disco está pensado para el mercado navideño pero está
lejos de ser un trabajo de paso. Los caminos de exploración ya están abiertos y
no hay vuelta atrás. Los cuatro fabulosos de Liverpool se lanzan a investigar
sus inquietudes musicales y líricas más allá de todo lo hecho anteriormente.
Las canciones de amor ya no son un simple lamento o celebración. Ahora, guardan
más recovecos complejos y evocadores. Además, está lleno de pistas magistrales
como In My Life, The Word, Michelle,

Nowhere Man o Norwegian Wood.


Una

canción. Norwegian
Wood. Los Beatles han inspirado a centenares de músicos pero

también a escritores como Haruki Murakami. Su novela Tokio Blues nace de la escucha de esta canción que Lennon compuso
por sus infidelidades. George Harrison añade el sitar.



Revolver

(1966)


Año capital en la música popular con la publicación de obras
maestras como Aftermath de los
Rolling Stones, Blonde on Blonde de
Bob Dylan, Pet Sounds de Beach Boys o

Fith Dimension de The Byrds. Los

Beatles, siempre en ascenso, sitúan su nuevo trabajo a la altura de todas estas
maravillas del rock. Revolver es un
disco redondo, donde el concepto de obra entera de principio y fin es un hecho.
Se supera la celebración del sexo y el amor adolescente para adentrarse en una
visión más trascendental de la vida. Se suben a la cresta de los nuevos
tiempos.


Una canción. Taxman. Se hace necesario incluir alguna canción de
George Harrison en estas selecciones porque su aportación siempre fue digna de
aplauso. Esta composición suya, una dura crítica a la Hacienda británica, es
muy celebrada.

  
Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967)

Considerado el mejor disco del rock por muchas
publicaciones, el álbum conceptual más importante de toda una generación, con
la portada más comentada de la historia, el disco del Sargento Pimienta es una
cumbre sin igual, el Everest de un estudio de grabación, con permiso de Pet Sounds. El LSD ya era un compañero
de viaje de los británicos y su objetivo fue olvidarse de las giras y centrarse
en crear todo un mundo interior en un plástico. Este mundo es un homenaje al
campo británico pero con aspiraciones de tocar el cielo y las estrellas a
través de la música.


Una canción. Lucy in the Sky with Diamonds. Pocas canciones han sido tan comentadas en
la vida. Cada uno le encuentra un significado
distinto, como el viaje de LSD que tantos ven. Un emblema de la recreación pop
en un estudio.  

Magical Mystery Tour (1967)

Forma parte de la etapa psicodélica del grupo y es una obra
menor, más teniendo en cuenta su predecesor, que marcó un antes y un después.
Su inspiración nace de un viaje de McCartney por Estados Unidos en plena
eclosión hippie. Se hizo una cinta
para la ocasión. Este año se recuerda más por acontecimientos históricos para
el futuro del grupo: la muerte de Brian Epstein, mánager de la banda, la
relación de Lennon con Yoko Ono y la aparición del Maharishi Mahesh Yogi.


Una canción. All You Need is Love. Rebosa sentimiento, es un gozo emocional de
instrumentos y voces. En los coros, están Mick Jagger, Keith Richards o Eric
Clapton. Se utilizó para la primera retransmisión vía satélite en televisión.


The Beatles. (1968)

El doble álbum de los fab

four, llamado Álbum Blanco por el color de su portada, es parido en India,

donde, más que encontrar un nuevo guía espiritual, los Beatles hallan todos los
motivos para su futura separación. Es el trabajo más polémico del grupo por las
tensiones y las discordancias que trae. Es el resultado de la suma de los
cuatro por separado más la sombra de Yoko Ono, ya presente diariamente en la
vida de Lennon y que lleva a este a publicar su primer disco fuera del entorno Beatle. Es un disco desigual con grandes
momentos (Back in the U.S.S.R.) pero
también con las peores cotas del grupo (Revolution

9 o Honey Pie).


Una canción. Back

in the U.S.S.R. McCartney estaba harto que tacharan en EE UU a

la banda de comunista por su música. Se parodió de todo en este rock’n’roll con
ecos de Beach Boys. McCartney toca la batería tras una discusión con Ringo, que
deja la grabación. 

  

Abbey

Road (1969)


Es un milagro que este disco vea la luz después los
problemas en India. Pero se consigue y, encima, no es el último. Con todo, las
cosas ya no son como antes y la sociedad Lennon-McCartney, apoyada en Ringo y
Harrison, está rota. La cara A es de Lennon y la B para McCartney, mientras
Harrison aporta sus mejores canciones. Conclusión: los de Liverpool, pese a la
dejadez y la falta de espíritu colectivo, demuestran su grandeza dejando
algunas joyas para la posteridad.


Una

canción. Here
Comes the Sun. El

mejor Harrison luce fenomenal en este álbum y esta canción es la mejor prueba
de su talento. Se le ocurrió un día en el jardín de su amigo Eric Clapton.
Absorbente.













Let It

Be (1970)


El fin. McCartney anuncia que deja la banda después de que
Lennon no le dijese nada de que había contratado a Phil Spector para incluir
arreglos en algunas canciones, entre ellas The

Long and Winding Road, una excelente composición. Lennon está metido en la

heroína, McCartney se autoproclama líder aunque los demás no le soportan,
Harrison está con la cabeza en la India y a Ringo ya le importa todo muy poco.
El adiós del grupo, para colmo, es grabado por las cámaras para otro
documental.


Una canción. Let

It Be. Nacida

de un sueño de McCartney, es una balada que lleva todas sus señas de identidad:
melancolía emotiva captada gracias a unos arreglos sublimes y un tono mágico.

  


viernes, 24 de agosto de 2012

Politikon: elecciones americanas

Siempre he seguido las elecciones americanas desde que tengo uso de razón. Las primeras que me acuerdo, las de Bill Clinton contra Bush padre. 
Es la economía, estúpido.
Fantástico eslogan con el que  consiguió vencer a un Bush padre que pensaba que tenía la reelección conseguida.

Hoy traigo a colación esta entradilla porque he encontrado un blog buenísimo sobre política-sociología-economía, y una entrada sobre lo que es un fantástico análisis de cómo está actualmente el combate entre demócratas y republicanos para las elecciones que se van a celebrar en breve.

Aquí se puede ver más.

jueves, 23 de agosto de 2012

Batman contra 15-M

Para leer en profundidad...


Batman contra 15-M

Democracia y “salva patrias” son conceptos antagónicos. Democracia es respeto a la decisión de la mayoría



occupy, como prefieran. Decía Joan Manuel Serrat que prefería “al sabio por conocer, a los locos conocidos”. Ese fragmento de lucidez y confianza en el ser humano contrasta con la extendida teoría del mal menor. Según este mezquino enfoque de la realidad debemos adaptarnos a lo que se nos impone por parte de poderes a los que no ponemos caras. El refranero cicatero del conformismo social ya lo dice: “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”. Con estos antecedentes no es extraño que alguien se gaste millones de dólares para decirnos lo mismo, pero con efectos especiales. Este artículo no pretende ser una crítica cinematográfica. La referencia a la última entrega de Batman es solamente un ejemplo de la importancia que la propaganda tiene para el orden hegemónico vigente. La reflexión sobre la hegemonía como dirección cultural debería devolver a la actualidad el valioso pensamiento de Antonio Gramsci.
El Caballero Oscuro: La leyenda renace forma parte de un cierto tipo cine político que intenta pasar por mero entretenimiento. Hace unos años escuchaba al guionista de Ken Loach, Paul Laverty, quejarse de que Harrison Ford también hacía cine político y, sin embargo, se le califica como “de acción”. Laverty tenía razón y además con sus palabras trasladaba a la opinión pública, de una forma sencilla y diáfana, una tradición de estudios culturales que se ocupó en Gran Bretaña de explorar la significación política de determinadas expresiones de la cultura popular.
¿Por qué una producción taquillera de palomitas y verano es política? La película nos cuenta la historia de un malvado bastante simplón que pertenece a una sociedad secreta, cuyo fin es destruir la ciudad de Gotham. Para llevar a cabo su objetivo —aniquilar la sociedad— utiliza una retórica populista que va desde una espectacular entrada en la bolsa hasta la constitución de una especie de tribunales de salud pública, donde se condena a la gente sin ninguna garantía procesal. La estética es claramente fascista y el lenguaje que usa también. La retórica de Bane, el malo de la película, en lo que se refiere a los ricos es sólo una forma de justificar su poder. Sus acciones se dirigen a expandir el miedo con el fin de que una población fragmentada y desorientada acceda a conformarse a su dominio. La policía, expresión de la ley y el orden, es encerrada en unos túneles por lo que el control es ejercido por un grupo de mercenarios que imponen una ley marcial. Batman se erigirá en salvador que libere a los policías para que restablezcan el orden pretérito.
Una vez más, nos encontramos con un material tremendamente ideológico en que los privilegiados por el status quo imperante agitan el espantajo fascista. El fin es muy sencillo: preservar una realidad profundamente injusta para el 99% de la población. El mensaje de la película es el siguiente: lo malo conocido es siempre mejor que lo que esté por conocer. Y eso que pueda venir no será algo mejor, sino el fascismo, por lo tanto adáptate lo mejor posible a la sociedad en la que te tocó vivir. Es muy significativa la apelación de la película a conceptos de la terminología más neoconservadora como el uso que se hace de “Estado fallido” para referirse a la nueva situación de Gotham o la secuencia en uno de los puentes que recuerda a una de las manifestaciones del movimiento Occupy Wall Street en Brooklyn y que significó la detención de centenares de personas en una acción policial bastante controvertida.
Por Estado fallido, los neoconservadores entienden aquellos Estados en los que se registra un fracaso en los planos sociales, políticos y económicos. Esta idea está muy alejada de un mínimo rigor intelectual. Su objetivo es justificar y legitimar una intervención externa fuera de los procedimientos y cauces del Derecho Internacional. El ejército que interviene se transforma en un “salvador” que trae la paz y la libertad. La película de Batman sigue esta misma lógica. El superhéroe es el redentor, que a costa incluso de su propia vida, debe redimir a unos ciudadanos inmersos en el mayor de los caos.
Una vez más, nos situamos ante el manido y antidemocrático recurso al elegido que salva a la sociedad de algo, alguien o incluso de sí misma. Desgraciadamente, han sido muchos los dictadores o colectivos que se han valido de esta vía para preservar o imponer el discurso de los privilegiados. ¿Acaso no fueron grandes empresas alemanas las que apoyaron a Hitler como mal menor? Desde esta óptica, la gente no puede ni debe gobernarse. La democracia se reduce a un rito superficial que se celebra cada cuatro años con el fin de nutrir un espejismo. Cuando el espejismo se difumina queda practicar la represión. En cualquier caso, la élite debe gobernar porque sabe lo que interesa al 99%. De lo contrario sólo podemos vernos abocados al horror.
El político de turno nos dirá que gobierna para favorecer “el interés general”. Que serán medidas duras, pero lo hacen por “nuestro bien”. El problema es que la democracia no es eso. Democracia y “salva patrias” son conceptos antagónicos. Democracia es respeto a la decisión de la mayoría. Cuando gobiernan los banqueros alemanes o la OMC impone la privatización de sanidad, educación y pensiones, utilizando una deuda artificialmente hinchada con la ayuda de los especuladores y los políticos, no hay democracia. Es algo muy diferente.
En el mundo de “o capitalismo o caos” no hay lugar para la libertad. No lo hay tampoco para la participación o la justicia social. Occupy Wall Street y el 15-M afirman justamente lo contrario. No podemos permitir que el 1% controle las riquezas de un planeta que puede dar de comer a todos sus habitantes. La ciudadanía debe tomar sus propias decisiones porque de esto se trata la democracia. La realidad es construida y el ser humano puede transformarla en muchos sentidos y de prolijas formas. Entre la mayoría de los ciudadanos no conseguiremos algo perfecto, pero seguro que más justo.
Rafael Rodríguez Prieto, Profesor Titular de Filosofía del Derecho y Política de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Coautor de ¿Por qué soy de Izquierdas? Por una Izquierda sin complejos (Almuzara).



lunes, 13 de agosto de 2012

Sobre Abraham Lincoln, la confianza y la reputación


A la izquierda, una de las fotografías más conocidas de Abraham Lincoln, decimosexto Presidente de los Estados Unidos. A su derecha, Daniel Day-Lewis, actor que lo interpreta en la próxima película dedicada al personaje, “Lincoln“. Solo con ver la caracterización e imaginarme la interpretación me han entrado unas ganas impresionantes de verla.
Pero en realidad, prodigios de la caracterización y del maquillaje aparte, me apetece mucho ver la película por la dimensión del personaje, uno de los más admirados y prolíficos en buenas citas de la historia de los Estados Unidos. Y en particular, por ver si utilizan una frase sobre cuya atribución nunca ha habido seguridad, que es posible que Lincoln nunca pronunciase, pero que cobra una enorme relevancia en su dimensión en la red. Concretamente, una que dice

“You can fool some of the people all of the time, and all of the people some of the time, but you can not fool all of the people all of the time.”

(Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo)


Interesantísimo tema este de la confianza y la reputación en la red. Cómo llegamos a ser lo que somos en la red, qué transmitimos cuando alguien nos busca o nos encuentra. Un tema sobre el que llevo pensando un montón de tiempo. Y al respecto, dos lecturas interesantes de hoy: esta sobre Bruce Schneier en el dominical del New York Times, y esta otra sobre rumores y bulos, en Nación Red.



domingo, 12 de agosto de 2012


Todos recordamos a Nueva Zelanda por ser el escenario de fantásticas películas que nos recuerdan que existen otros mundos no conocidos ni imaginados desde donde vivimos nuestro día a día. Desde luego, Nueva Zelanda es uno de ellos. Fantástico time lapse del creador de esta técnica junto a una pieza majestuosa de Hans Zimmer.