Hoy me levanto, en este día en el que conmemoramos los 33 años de Constitución, con dos noticias peculiares. Pongo la música. Coldplay. Lost!, de su albúm Viva la Vida or Death and All His Friends. Me da un cierto optimismo escucharlo.
Bien, vayamos con las noticias.
La primera, China. Resulta que la marea de nuevos universitarios recién licenciados, cuando salgan al mercado laboral a buscarse su futuro, se van a encontrar con una sorpresa cuando menos peculiar, después de unos años de hincar los codos: una de las medidas, de los requisitos, para su selección será el signo zodiaco que tienen. ¿Verdad que no se lo creen? José Reinoso, corresponsal de El País por aquellos lares, nos lo cuenta.
La competencia por el empleo es tan fuerte que algunas compañías se permiten elevar los criterios de selección hasta puntos, por decirlo de alguna forma, curiosos. Una empresa china ha decidido eliminar de la lista de candidatos a aquellos cuyo signo del zodíaco sea Escorpio o Virgo porque, según afirma, son demasiado temperamentales y críticos. Les ha dicho, directamente, que no se molesten en solicitar el puesto. A cambio, ha dado preferencia a los Capricornio, Piscis y Libra.
El Gobierno chino se está enfrentando, y va a ser su principal reto para el futuro, en integrar a millones de jóvenes recién licenciados dentro de su proyecto CENTRALIZADO (controlado) de sociedad. El cómo lo vaya a hacer va a ser transcendental para ver si podrá aguantar lo que siempre pasa: si la clase media se dispara, como lo está haciendo, va a ser muy difícil por parte del Gobierno controlar a una parte de la sociedad con mayor información, que querrá ver mejores condiciones salariales, mayores derechos sociales..., y cómo no, mayor libertad. Ahí se juega mucho el Gobierno. No es lo mismo darle mejores condiciones de vida durante las últimas década a millones de chinos que vivían en la miseria en las zonas rurales, que hacerlo ahora que, aún continuando con ese transvase de población de zona rural a zona urbana, existen millones y millones de jóvenes formados pidiendo reformas, condiciones para poder avanzar en tener una vida más próspera. ¿Podrá el Estado, el partido único comunista, materializar eso? LO DUDO MUCHO. Los pueblos, históricamente lo hemos visto, llegan a una determinada fase en que se separan de los poderes públicos porque la libertad, el futuro común, les hace soltar amarras y buscar por sus propios medios un futuro que ven mejor convertirlo, amoldarlo, siguiendo sus patrones que no las visiones de unos pocos. Es una noticia a seguir, pero sobre todo por el trasfondo que digo: por el futuro de esa clase media china, cada año más y más amplia, que veremos que exigencias pondrá a su Gobierno, y lo más importante, qué quiere hacer para sí mismos. El futuro, nunca está de más, está en sus manos.
Por otra parte tenemos la noticia de Italia. Los recortes del Gobierno del tecnócrata Monti y su ministra de Trabajo, incapaz ésta de no llorar cuando anunció los recortes de 30.000 MM de €.
Los recortes están muy bien. Todos en esta vida hemos tenido fases de expansión y retroceso en nuestro gasto individual, etapas en que no gastas más porque ya es imposible (salir de fiesta, discos, libros, restaurantes, etc) y meses en los que te entra la mosca cojonera y hay que ponerte la pistola en la sien para que salgas de casa y contribuyas al bienestar general con un poco de gasto. Bien, eso es lo normal. Lo que no veo normal es que en la fase de recortes propuestos por un Gobierno, en el que tiene que haber siempre el principio de igualdad y solidaridad hacia el pueblo que le representa, se olviden de una parte de ese Estado, que precisamente es muy rico, y que siempre juega sus bazas en secreto.
Me refiero, cómo no, a la IGLESIA. En la siguiente noticia, nos lo anuncian. Resulta que el Gobierno de Monti se ha olvidado de la Iglesia (llámese allí el VATICANO) a la hora de que contribuyan con su esfuerzo al titánico que van a tener que hacer los ciudadanos. ¿Por qué no se les piden nada? Es lo enigmático de estas cosas. Se anuncian, nadie pide explicaciones, pasa el tiempo, y voilá, el asunto desaparece de la primera plana y se olvida en el cajón de las noticias relevantes. PORQUE ÉSTA LO ES.
Que en un momento como éste, en pleno siglo XXI, Italia no tenga un censo de los bienes inmuebles de la IGLESIA es para tirarse del puente abajo. Que no paguen impuestos ninguno sobre ese patrimonio, inexplicable. Desde luego que el VATICANO tiene hordas de diplomáticos en la sombra, siempre bien asesorados, siempre detrás del poder gobernante, para defender sus intereses. Pero que un Gobierno que en teoría tiene que defender el bien común no haga nada por restablecer la JUSTICIA SOCIAL, es verdaderamente preocupante.
"No hemos valorado tasar los bienes inmuebles de la Iglesia", reconoció Monti ayer en una rueda de prensa con los corresponsales extranjeros.El plan de ahorro ha defraudado por no aplicar un impuesto mayor a los ricosItalia no cuenta con un censo riguroso de las propiedades de la Iglesia aunque la ley establece que sólo las que se dedican "exclusivamente" al culto están exentas de impuestos.El Partido Radical ha desarrollado durante años una campaña para acabar con los privilegios del clero y según sus cálculos, 30.000 de los 50.000 inmuebles con los cuenta aproximadamente, incumplen la norma, es decir, no pagan impuestos aunque deberían hacerlo. En esa clasificación entrarían colegios, universidades, gimnasios, edificios y terrenos alquilados, que podrían engordar las cajas del Estado con 2.500 millones al año, según las cuentas del Partido Radical, aunque se quedarían en 700 millones según un cálculo más conservador de los ayuntamientos. Si se eliminaran todas las exenciones de las que ahora goza en términos de IVA o IRPF, por ejemplo, la cuenta se iría hasta los 4.000 millones. Hasta la Conferencia Episcopal admitió ayer que el plan de ajustes podía haber sido "más equitativo".
Y me despido con este temazo. Adelante!!!!! Todos juntos podemos.