sábado, 15 de octubre de 2011

Contagio: no apta para hipocondríacos

Acabo de venir de ver, y disfrutar, la película Contagio, de Steven Soderbergh. El film, protagonizado por una coral de actorazos (Marion Cotillard, Matt Damon, Lawrence Fishburne, Kate Winslet, Jude Law y Gwyneth Paltrow), está protagonizado por un actor invisible: un virus letal que amenaza a la población mundial.

Con ideas de la gripe aviar y de virus modernos mutados provenientes de las aves (en este caso de un murciélago con cerdos), nos descubre muy hábilmente cómo en un mundo globalizado, donde viajamos en horas de punta a punta del globo terráqueo, la amenaza es más que latente. Nadie está a salvo. Nadie.

Con un estilo peculiar de rodar, en la que la historia avanza bien a ritmo de capítulos-días de la propagación mundial del virus, un guión bastante sólido nos sobresalta con angustia por ver si la inteligencia humana podrá liquidar a un virus rápido de propagar, letal (en horas mata a los afectados), y que es capaz de poner el foco de la enfermedad en un efecto aún peor: el CAOS. ¿Qué haríamos de verdad ante una crisis así? ¿Mataríamos cuando nos faltara lo más básico: alimentos, medicinas, etc? Son preguntas que están ahí cuando sales del cine.

El guión, como digo, me ha gustado bastante. Bien estructurado, no entra de lleno en un lenguaje científico que alejaría a la mayoría del público potencial de la película y sí nos adentra en la vida de los personajes, desde el creíble Fishburne como científico del Gobierno, que tiene que hacer frente a la crisis y dar la cara en los medios hasta la genial Cotillard, que cada día me gusta más (su rostro, su solo rostro.... te envenena). Ésta vez Damon me ha parecido más gris, y no sólo por el personaje que interpretaba, sino porque su actuación me ha parecido más que plana. No me dice nada.

¿Qué tiene Soderbergh que levanta el teléfono y tiene toda la plantilla de Hollywood a sus pies para su película? Pues que es un director que mima a los personajes, y les da libertad a los actores. Creo que otro buen ejemplo de ello es W. Allen.

Por cierto, el otro día ví en Imagenio El talento de Mr. Ripley, y me he acordado de ella porque Law, Damon y Paltrow estaban allí también.


Bueno, y dejo aquí el trailer oficial.


Lo dicho: los que padecen de corazón torcerán el gesto. Los que odian cruzar la consulta de un médico, igual. Aquellos que el simple olor de un hospital les provoca nauseas, absténgase de verlo. Lo pasarán mal.

VALORACIÓN: 8 / 10

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