sábado, 3 de noviembre de 2012

Realezas y Realidades

Fantástico artículo donde se debate sobre la inviolabilidad de nuestro Jefe de Estado, es decir, el Rey, pasamos por hijos bastardos que puede haber, y terminamos con cifras para la reflexión.


De tanto escribir sobre la Casa Real hay gente que empieza a pensar que soy ultra republicana (menos mal que aquí no significa lo mismo que en EEUU). Pero lo admito: es verdad que me estoy convirtiendo en republicana, pero no me consideraba monárquica anteriormente.
Vamos, que era una cosa que te viene dada y que se asume sin planteártelo mucho, y más viniendo de una dictadura al lado de la cual la monarquía ha sido un bálsamo de transición, (que por cierto, ya va siendo hora de ir acabando con la dichosa transición que se nos está enquistando más que el propio Franco). Sin embargo, quiero destacar que lo curioso es que quienes me están convirtiendo en republicana son precisamente los miembros de la Familia Real.
La última noticia de “la Casa” es que resulta que el Rey es “presuntamente” padre de dos “infantes” más. Vamos, que si ya era poco mantener a sus tres hijos, parejas, ex parejas, nietos, etc… habría que aumentar el presupuesto un buen trozo para dar cobijo a sus vástagos pre matrimoniales y resarcirlos de los daños morales por el abandono y desprecio sufridos por su supuesto progenitor.
Les cuento más…. resulta que los denunciantes son un señor (hijo de una burguesa catalana con la que se enrolló el Rey mientras lo preparaba Franco para su futura carrera real) que fue dado en adopción y al que de mayor le contaron quién era su padre y cómo se llevaron a su madre a pasar unas vacaciones lejos de Gerona para que no se le notara la tripa. Luego el niño fue criado por terceros y cuando se hizo mayor y quiso conocer a su padre biológico se llevó el sorpresón de su vida. No es pa´ menos…
Mientras tanto, en Bélgica, una señora a la que su madre le había contado desde pequeña su verdadero origen pero sin tener modo alguno de probarlo, se entera de la noticia de que hay un español que asegura ser hijo de Don Juan Carlos, y total, que se ponen en contacto. Si la historia era cierta, entonces ambos debían compartir ADN…. y van y se hacen unas pruebas en el laboratorio más prestigioso de Bélgica y les confirman que ambos son hijos del mismo padre ya que este ADN coincide en un 91%…
Ingrid y Albert de ¿Borbón?
Envalentonados con el resultado, los dos hermanos deciden ir a por todas y llamar papá a Don Juan Carlos, abogados mediante. Pero resulta que la Casa Real dice que ni de coña le pillan una muestra de ADN real, que faltaría más. El caso llega al juzgado y ahora la jueza estima que el Rey está por encima de cualquier lío de faldas pre monárquicas y que a su Majestad no se le puede aplicar la ley como al resto de los españoles… (¿les recuerdo el discurso del Rey la pasada Nochebuena?).
En todo caso de esta supuesta “paternidad” pueden derivarse varias situaciones “embarazosas”:
1º) Que si resulta que el tema es cierto, este tío sería el primero en la línea de sucesión.
2º) Felipe y Letizia deben estar más desconcertados que Adán el Día de la Madre.
3º) La Reina está tupida a Trankimazines y a punto de pedir asilo político en Grecia.
4º) Urdangarín debe estar descojonado de risa, porque cada vez que se aproxima su juicio el Rey lía una tan gorda que lo deja en segundo plano.
5º) Y lo más importante: ¿Qué dirá Mas si resulta que el futuro Rey pudiera ser un catalán y gobernar toda España desde Cataluña? ¿eh? Nueva capital del reino en Barcelona, ¡toma ya! subidón independentista.
Yo empezaría ya a preparar el guión de la telenovela: Amor en tiempos Rey-vueltos.
Para aclararles la decisión de la jueza, su criterio se basa en el artículo 53 de la Constitución que dice que la figura del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad…. claro que también hay quienes interpretan que se refiere a acciones propias de su cargo, no a las relacionadas con el derecho civil. Vamos, que si le mete una torta a la Reina o la maltrata, ¿también sería inviolable y no responsable?  Si es que lo de interpretar la Constitución empieza a dar escalofríos…
Aquí pueden leer una valoración de las implicaciones legales del tema… aunque también he leído en algún otro sitio que lo de aspirar al trono está descartado por ser bastardo… y eso en el siglo XXI. (Aunque reconozco que lo que cada vez me suena más raro es lo de tener Rey a estas alturas).
Intentando mejorar su imagen después de lo del elefante, el Rey está ahora que no para en viajes oficiales, desfiles, etc…, y hasta se fue a la India a vender la marca España. Desde allí nos descubrió lo mismo que en cualquier programa de Callejeros Viajeros:  “Desde fuera, España se ve mejor. Dentro dan ganas de llorar”… Y lo dice él.
¿Y si contratamos al Capitán del Concordia?
Visto así, podría ser que se aproximara un Scenario de cambios en la Casa Real española. Las presiones para que Don Juan Carlos abdique aumentan cada día y el trato de favor por parte de la prensa empieza a desintegrarse con el acceso a webs extranjeras, blogs, etc… que siguen rascando en la vida de la Familia Real. Pero no se preocupen, si se acaba la monarquía esta gente no sufrirá mucho, ni visitará las oficinas del paro.
Probablemente Letizia le quitará el sitio a Belén Esteban, a Felipe lo tendrá que contratar Telefónica, o Repsol, o cualquier empresa amiga de papá y los nietos se ganarán la vida vendiendo exclusivas a diestro y siniestro sin dar un palo al agua, salvo cuando van en yate.
Ah, que conste, que ni sé si es cierto lo de estos supuestos hijos, ni me importa un bledo. Lo que me ha hecho escribir este artículo es lo de la inviolabilidad del Rey y la interpretación de que no puede ser juzgado bajo ningún motivo… eso, y el trato preferente de la justicia a políticos y banqueros, que es lo que considero repulsivo de todo este régimen. Sirva de ejemplo que mientras se detiene y sanciona a los manifestantes con multas de 300 euros por cabeza, a los culpables del desastre financiero no les han tocado un pelo, ni nadie ha ido a la cárcel… Yo no sé si hay que cambiar de régimen, pero sí empieza a ser urgente cambiar de justicia.
Chismes aparte, un resumen de decisiones estúpidas:
Bueno, entrando en materia hoy toca cambio de hora para volver al horario de invierno, algo que ya saben que me parece un tremenda estupidez, pues es el horario de verano el que ahorra energía y el de invierno el teórico “horario real”. Hace un año escribí un post sobre el tema, así que aquí está el enlace para los que se lo perdieron… También les añado otro enlace actual de un blog ajeno en el que tratan el tema con más datos, aunque con matices de enfrentamiento entre empresas y trabajadores… está claro que yo no lo veo así, pero hay argumentos comunes.
Hablando de estupideces, ahora les voy a resumir algunas propuestas de las grandes mentes pensantes de la Troika para que flipen con el tipo de vida a la que nos quieren condenar. De momento los experimentos se están haciendo en Grecia, pero todo llegará…
Ampliar la jornada laboral a seis días semanales. Esto es justo lo contrario de lo que hace falta: que trabaje más gente aunque sea menos horas a la semana. ¿Cuántos empleos se crearían con una semana de cuatro días?
Reformar las pensiones. (Próximamente también en España)
Y el premio a la estupidez de la semana:
Un periodista griego ha desvelado en un artículo los nombres de más de 2.000 defraudadores y evasores de capitales griegos que sacaron dinero del país y lo metieron en Suiza en plena crisis. En la lista destacan importantes empresarios y varios políticos griegos, dos ex-ministros entre ellos… Se ha  detenido al periodista.
Y una muestra de “realidades” a la española:
… ni puñetera gracia, pero….
Pues los datos de España siguen batiendo récords: el paro supera el 25%, (5.778.100 personas), hay 1.738.000 familias en las que TODOS sus miembros están en paro, el suicidio se ha convertido en la primera causa de mortalidad externa en España, los desahucios se aceleran y alcanzan cifras de escándalo y la situación se prevé más difícil durante el primer semestre de 2013. Sí, han leído bien: el 2013 puede ser peor. Según la patronal CEOE, en 2013 el paro puede alcanzar el 26,5% superando ampliamente los 6 millones de parados.
Por contra, lo del banco malo será bueno para algunos (especialmente para los demás bancos) y en particular para su futuro Consejero Delegado que se embolsará unos 500.000 euracos al año… ¿quien será el elegido?…
Entre tanto, acostúmbrense al nombre que le han puesto a la criatura: SAREB.
Por cierto, el primo de SAREB en Irlanda (que se llama NAMA) ha sido un fiasco tremendo, ya que no consiguió frenar el desplome de los precios que ya va por un 66% y ante la imposibilidad de vender los inmuebles tóxicos ha optado por derribarlos… (Teniendo en cuenta todo lo que se ha sobre construido en España, inviertan en empresas de demoliciones). En primer año NAMA perdió más de 1.000 millones, aunque en el segundo dio unos 200 millones de beneficio… a ver como acaba esto de los bancos malos. Por cierto, SAREB va a ser tres veces más grande que NAMA. Si quieren saber más sobre los bancos malos del mundo, aquí tienen un enlace.
Y para terminar, Amancio Ortega, el de Zara, ha sido noticia por donar 20 millones de euros a Cáritas. Bien hecho. Acto seguido compró la tienda de Apple en Barcelona por 80 millones. No digo más.
El gesto en sí es muy bonito, pero equivale al tipo que con unos ahorros de 10.000 euros dona 5,5 euros al primer mendigo que pilla.
Quizás si no estuviera al tanto de las noticias que lo acusan de explotar a niños y mujeres en Marruecos, la India y Brasil no me hubiera molestado en hablar del tema, pero es que esta hipocresía de generosidad me revuelve las tripas y me “gomito”, como decía mi hijo pequeño.
Pues nada, que tengan una buena semana. Si les ha gustado, recuerden ser generosos y compartirlo con sus amigos y conocidos. A ver si en el próximo post empiezo a preparar los Scenarios que viviremos en 2013…
Que sean muy felices mientras tanto.
Escrito por Cristina del Río. Leer más en blog Scenarios

lunes, 29 de octubre de 2012

CHICAGO

Ahora, a éstas horas, siento la necesidad de escaparme...; a CHICAGO.

Cityscape Chicago from Eric Hines on Vimeo.

sábado, 27 de octubre de 2012

Admiro

Admiro:



Admiro 

de 

Eduardo Zeind Palafox 

Para Franz Kafka, que sufría como yo… 



Yo admiro a los hombres 
que saben elegir su profesión, 
a los que saben elegir a su mujer, 
a los que saben elegir las palabras correctas 
para hacer que su profesión y su mujer
den siempre un feliz quehacer. 

Yo admiro a los que por la mañana 
se levantan y en vez de ver las nubes 
pueden ver el sol sin quedarse ciegos. 

Yo admiro a los que temen lo oscuro, 
a los que aman la luz, 
a los que saben elegir la ciudad
en la cual vivirán 
sin tener que cargar malos rostros 
y una ruina como cruz. 

Yo admiro a los que saben hacer 
en su propia tierra un país,  
a los que saben hacer con su gente 
un paraíso sonriente. 

Admiro a los niños que saben 
pensar como hombres, 
a los hombres que saben jugar como niños, 
a los que se juegan la vida porque saben 
que la vida es un juego de niños 
que sólo puede ser jugado 
por los verdaderos hombres. 

Admiro a los que saben llegar a los templos 
y sacar de ellos el respeto hacia la vida. 
Admiro al que se casa con la mujer 
de sus ensueños y que la hace soñar 
en un templo de cambio y de truenos. 

Admiro a los que saben ejercer su profesión, 
a los que saben que el dinero es una vía 
para lograr el camino del futuro. 
Admiro a los que lloran para limpiarse 
sin ahogarse en el llanto. 

Admiro a los hombres graciosos, 
con buen cuerpo, buena barba, buen talante, 
esos a los que las mujeres califican 
de eruditos porque son elegantes. 

Admiro a los erguidos, 
que siempre ven el horizonte. 
Admiro a los fuertes, 
que saben resistir el viento, 
las risas y el odio. 

Admiro a los que oyen que son amados,  
a los que no responden con sinónimos. 
Admiro a las mujeres que no hacen 
que sus hombres tengan que salir 
a la calle para buscar con quién hablar. 

Yo admiro, admiro todas las cosas
porque todas las cosas me faltan. 
Admiro el absoluto porque soy nada. 




sábado, 13 de octubre de 2012

Islandia y el rechazo de la austeridad

Vuelvo a insistir. Hay cosas que no se quieren que se conozcan. Pero tenemos un arma, INTERNET, que nos da plena autonomía y libertad para buscar respuestas. Las respuestas, a veces, están tan lejos geográficamente como cercanas vía la red (internet).

Busquemos qué han hecho los islandeses con su crisis económica-financiera-bancaria. Repasemos lo que se ha hecho allí y ver qué ha pasado con su modelo de salida de la crisis y lo que se está haciendo aquí.

Se le caen a uno las lágrimas de ver cómo hay sociedades que se dotan de instrumentos democráticos mucho más potentes que los nuestros, y que una verdadera democracia participativa es posible; aquella donde el pueblo, la soberanía nacional prime sobre los mercados.











Cuando en septiembre de 2008, la crisis económica y financiera golpeó a Islandia, pequeño archipiélago del Norte de Europa con una población de 320.000 habitantes, el impacto fue desastroso, como en el resto del continente. La especulación financiera llevó a los tres principales bancos a la quiebra, cuyos activos representaban una suma diez veces superior al PIB de la nación, con una pérdida neta de 85.000 millones de dólares. La tasa de desempleo se multiplicó por 9 entre 2008 y 2010, mientras que antes el país gozaba del pleno empleo. La deuda de Islandia representaba el 900% del PIB y se devaluó la moneda nacional un 80% con respecto al euro. El país cayó en una profunda recesión, con una disminución del PIB de un 11% en dos años.



Frente a la crisis
En 2009, cuando el gobierno quiso aplicar las medidas de austeridad que exigía el FMI, a cambio de una ayuda financiera de 2.100 millones de euros, una fuerte movilización popular lo obligó a renunciar. En las elecciones anticipadas, la izquierda ganó la mayoría absoluta en el Parlamento.



No obstante, el nuevo poder adoptó la ley Icesave –cuyo nombre procede del banco online que quebró y cuyos ahorradores eran en mayoría holandeses y británicos–, con el fin de rembolsar a los clientes extranjeros. Esta legislación obligaba a los islandeses a rembolsar una deuda de 3.500 millones de euros (un 40% del PIB) –9.000 euros por habitante– en quince años con una tasa de interés del 5%. Frente a las nuevas protestas populares, el Presidente se negó a ratificar el texto parlamentario y lo sometió a referéndum. En marzo de 2010, el 93% de los islandeses rechazó la ley sobre el rembolso de las pérdidas de Icesave. Cuando se sometió de nuevo a referéndum en abril de 2011, el 63% de los ciudadanos volvió a rechazarla.



Una nueva Constitución, redactada por una Asamblea Constituyente de 25 ciudadanos elegidos por sufragio universal entre 522 candidatos, que se compone de 9 capítulos y de 114 artículos, se adoptó en 2011. Ésta prevé un derecho a la información, con un acceso público a los documentos oficiales (Artículo 15), la creación de un Comité de Control de la Responsabilidad del Gobierno (Artículo 63), un derecho a la consulta directa (Artículo 65) –un 10% de los electores puede pedir un referéndum sobre las leyes que vota el Parlamento–, así como el nombramiento del Primer Ministro por el Parlamento.



Así, al contrario que las otras naciones de la Unión Europea en la misma situación, que aplicaron escrupulosamente las recomendaciones del FMI que exigía medidas de una austeridad severa como en Grecia, Irlanda, Italia o España, Islandia eligió una vía alternativa. Cuando en 2008 los tres bancos principales del país, Glitnir, Landsbankinn y Kaupthing, se derrumbaron, el Estado islandés se negó a inyectar fondos públicos como lo había hecho el resto de Europa. Al revés, procedió a su nacionalización.



Del mismo modo, los bancos privados tuvieron que cancelar todos los créditos con tasas variables que superaban el 110% del valor de los bienes inmobiliarios, lo que evitó una crisis de subprime como en Estados Unidos. Por otra parte, la Corte Suprema declaró ilegales todos los préstamos ajustados a divisas extranjeras que se otorgaron a particulares, obligando así a los bancos a renunciar a sus créditos en beneficio de la población.



En cuanto a los responsables del desastre –los banqueros especuladores que provocaron el desmoronamiento del sistema financiero islandés–, no se beneficiaron de la mansedumbre que mostró hacia ellos en el resto de Europa, donde fueron sistemáticamente absueltos. En efecto, Olafur Thor Hauksson, Procurador Especial que nombró el Parlamento, los ha perseguido y encarcelado. Incluso al Primer Ministro Geir



Una alternativa a la austeridad


Los resultados de la política económica y social islandesa han sido espectaculares. Mientras la Unión Europea se encuentra en plena recesión, Islandia se benefició de una tasa de crecimiento de un 2,1% en 2011 y prevé una tasa de 2,7% para 2012, y una tasa de desempleo de un 6%. El país hasta se dio el lujo de proceder al rembolso anticipado de sus deudas al FMI.



El presidente islandés Olafur Grímsson explicó este milagro económico: “La diferencia es que en Islandia dejamos que los bancos quebraran. Eran instituciones privadas. No inyectamos dinero para salvarlas. El Estado no tiene por qué asumir esta responsabilidad”.



Contra todo pronóstico, el FMI saludó la política del gobierno islandés –el cual aplicó medidas en las antípodas de las que preconiza–, que ha permitido preservar “el precioso modelo nórdico de protección social”. En efecto, Islandia dispone de un índice de desarrollo humano bastante elevado. “El FMI declara que el plan de rescate al modo islandés ofrece lecciones para los tiempos de crisis”. La institución agrega que “el hecho de que Islandia haya logrado preservar el bienestar social de las unidades familiares y conseguir una consolidación fiscal de gran envergadura es uno de los mayores logros del programa y del gobierno islandés”. No obstante, el FMI omitió precisar que estos resultados fueron posibles sólo porque Islandia rechazó su terapia de choque neoliberal y elaboró una programa de estímulo económico alternativo y eficiente.



El caso de Islandia demuestra que existe una alternativa creíble a las políticas de austeridad que se aplican a través de Europa. Éstas, además de ser económicamente ineficientes, son políticamente costosas y socialmente insostenibles. Al elegir ubicar el interés general por encima del de los mercados, Islandia muestra el camino al resto del continente para escapar del callejón sin salida.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización

viernes, 12 de octubre de 2012

Un dato espeluznante y no es la prima de riesg


Pocos artículos tan clarividentes como éste que acabo de leer. Mientras la crisis se ceba con las capas bajas y medias de las sociedad, hay una clase pudiente (unos pocos) que no hace más que engordar la saca de los beneficios. ¿Es justo? Claro que no. Lo que hay que hacer es denunciarlo y dejar claro que por ahí no vamos a pasar. Futuros problemas marcarán el camino por el que no debemos caminar. 
En nuestras manos está conseguir un futuro más justo e igualitario para todos.




Todos sabemos por donde se mueve la prima de riesgo en estos momentos.  426, 432 y ¿has visto? ¡El FMI dice que puede llegar a 750! Dios santo. Pero el coeficiente de Gini, pues, ni sabemos qué es. Bueno, yo sí pero a mi me pagan por mirar esas cosas. La selección de la prima de riesgo por encima del coeficiente de Gini  en el ranking de indicadores económicos populares es otro ejemplo de cómo nos acaban vendiendo cosas que les importan a ellos mientras las cosas que deberían importarnos a nosotros permanecen bajo dos dedos de polvo en el almacén. Porque el coeficiente de Gini mide el nivel de desigualdad en la sociedad,  la diferencia entre las rentas de los más ricos y los mas pobres-. La semana pasada eché un vistazo a los últimos datos sobre el coeficiente en la base de datos de Eurostat, mientras hacia un articulo para La Vanguardia sobre el libro The spirit level de Richard Wilkinson y Kate Pickett, . Y al ver la evolución del indicador en España en los útlimos cinco o seis años, en comparación con los demás países europeos,  me quedé de piedra.  . Según Eurostat, el coeficiente de Gini ha subido 2,7 puntos eneros desde el 2008 desde 31.3 a 34 mucho más que ningún otro país europeo. Ni Grecia, ni Portugal registran subidas del coeficiente de Gini comparables con España. Eso sí, Irlanda -otra sociedad  sometida a los ajustes duras – le pisa los talones.
Me extraña que no haya tertulias de periodistas debatiendo sobre esta subida del coeficiente de Gini en un ambiente crispado en algún estudio de Television Española u Onda cero.. Porque , normalmente el coeficiente Gini sube o baja de forma paulatina en incrementos de décimas de punto a lo largo de décadas. No suele subir puntos enteros en un año o dos. Pero  en España en estos  momentos  coinciden  salarios en descenso para la mayoría, paro masivo y recortes sociales, con beneficios empresariales que han aumentado 23.000 millones de euros en el último año hasta casi medio billón de euros, y fortunas españolas en los primeros puestos del ranking Forbes. Esto parece haber provocado un aumento explosivo del coeficiente de Gini aunque quizas el lector tiene otra explicación. Culalquiera que sea el motivo, es muy preocupante y especialmente llamativo porque España había estrechado la diferencia entre ricos y el resto durante las dos décadas anteriores . Hasta fue elogiada por la OCDE en su informe Growing Unequal (Creciendo desigualmente, 2008) como “uno de  los pocos países junto con Grecia y Francia que han ido en contra de la corriente  de creciente desigualdad”.
Es un tema importante porque, a partir de la experiencia del Reino Unido, y Estados Unidos y otros países extremadamente desiguales se sabe que la polarización de las rentas es la raíz de una amplia gama de problemas sociales y sicológicos, desde la obesidad a la delincuencia violenta; las enfermedades mentales a la esperanza de vida; la tasa de homicidios a la mortandad infantil; la adicción al juego  a la adicción a drogas y población en la cárcel; desde los niveles de la confianza en la sociedad a la movilidad social. No es la renta per capita, ni tan siquiera la pobreza lo que ocasionan estas patologias, segun Wilkinson, sino la polarización de las rentas y la desigualdad . En el numero 7 de estos diapositivos de Wilkinson, se ve la relación entre un indice compuesto de indicadores de diversas patologías sociales y problemas de salud y la desigualdad. España no esta mal colocado . Pero esos son datos de mediados de la decada pasada..
He aqui la entrevista  que le hice a Wilkinson , epidemiólogo de la Universidad de York, en Manchester a primeros de mes durante la conferencia del Partido Laborista:
¿Le preocuparía esta subida del coeficiente de Gini en España?
En un cambio de un año a otro puede haber error de medición pero si es una  tendencia constante a lo largo de un perido de varios años , es para preocuparte. Como el Reino  Unido en los años ochenta. No hay duda de que nos ha convertido en una sociedad mas anti social
¿Cuesta creer que la desigualdad puede ser responsable de tantos males sociales?
Si mira los gráficos que elaboramos para el libro a partir de datos de la OCDE y otras organizaciones, verá que en casi todos los indicadores de patología social son más altos en países como EE.UU. o el Reino Unido  que registran niveles  extremos de desigualdad. Eso no es casualidad. Nos han criticado por hacer una teoría que lo explica todo. Pero no es eso. Lo que ocurre es que explica problemas que son más corrientes en la parte baja de la sociedad. Son problemas relacionados  con el status social y  se agravan cuando las diferencias de status son mayores. Es bastante sencillo.
¿Cuál es el mecanismo?
La desigualdad agrava lo que los sicólogos califican como la social evaluation threat -la amenaza de auto estima social-; es decir que la sensación  de que algunos valen mucho y otros no valen nada. Y a todos nos preocupa estar despreciado. En el Reino Unido en los ochenta hubo un cambio en las relaciones sociales. Pasamos   desde una sociedad con  cooperación y reciprocidad a una sociedad del sálvese quien pueda. Hay más ansiedad social, fobias , timidez en sociedades desiguales. Al mismo tiempo, existe un aumento de narcisismo. Esto se vio en EE.UU.  partir de los años ochenta cuando la desigualdad empezó a despegar.
¿Y en la salud física?
El gran cambio en nuestros conocimientos de lo que condiciona la salud es el reconocimiento de la importancia del estrés crónico para las enfermedades. Y las fuentes principales del estrés crónico tienen que ver con las relaciones sociales. La competencia del estatus y la inseguridad del estatus son condiciones muy estresantes. Y hay motivos para pensar que esto está relacionado con la desigualdad. 
¿Si fuera asesor de un gobierno  le diría que debería utilizar el indicador de desigualdad para diseñar sus políticas?
Sí. Es la política más importante. Puede tardar tiempo en efectuar  un cambio. Sabemos que se tardan cinco años a más entre un aumento de  la desigualdad y la aparición de los problemas sociales y de salud. De modo que tardaría también al reves. Pero reducir la desigualdad debería ser la prioridad de cualquier gobierno .
¿Los laboristas redujeron la desigualdad cuando gobernaron?
Los laboristas frenaron el ensanchamiento de los diferenciales  pero no hicieron lo suficiente para reducir la desigualdad de los años Thatcher. Hicieron hincapié en  la pobreza infantil pero no hicieron nada para bajar rentas en al parte de arriba. No entendieron que el problema no es necesariamente la pobreza sino la desigualdad. 
¿Pero se puede resolver estos problemas bajando las rentas de los ricos sin subir las de los pobres?  
Sí. En algunos estudios en EE.UU. se ha ponderado los datos para eliminar la incidencia de la pobreza. Y se demuestra que existe un efecto negativo sobre la sociedad que es exclusivamente atribuible a la desigualdad..
¿Hay alguna relación entre el hecho de ser un país pequeño, como los escandinavos y la igualdad?. 
La gente lo dice. Pero no es así. Singapur y Portugal son muy desiguales. Pero Japón es una sociedad muy equitativa. Las dimensiones de la población no es relevante para la desigualdad..
¿Qué se debe hacer para bajar la desigualdad?
Hay muchas formas de reducir los diferenciales  de renta. Los impuestos son uno pero solo uno. Japón y Suecia son los dos países mas iguales . Pero son muy diferentes. En Suecia se debe a impuestos muy elevados sobre las rentas altas. En Japón es una cosa más cultural que data desde la postguerra.
¿Existe una clase de austeridad que permite combatir  la desigualdad?
Pues, la justicia económica es importante. Afecta el comportamiento social . Mire en el Reino Unido en la Segunda Guerra Mundial hubo una austeridad salvaje  .Pero se registró una fuerte reducción de la desigualdad. Y la salud -medida por esperanza de vida-  mejoró dos veces mas en esos años que en cualquier otro momento de la historia.


Nacido en las afueras de Liverpool (1960), Robinson ha vivido en Londres, Sabadell, Barcelona, Nueva York y Madrid. Es licenciado por la London School of Economics en Ciencias Económicas y Sociología y en Periodismo por El País UAM. Ha sido corresponsal de La Vanguardia en Nueva York. Ha trabajado en España para Cinco Días, Business Week, The Guardian, The New Statesman, Ajo Blanco. Ahora escribe para La Vanguardia y The Nation ( Nueva York). En este blog -una especie de "Up in the air" periodístico- sigue a los flujos globales de capitales que desestabilizan el mundo desde Reikiavik a Los Angeles, La Paz a Dubai y descubre que -como dice el geógrafo marxista David Harvey- "el capitalismo jamás resuelve sus problemas; se limita a desplazarlos a otros lugares".
"El libro Spirit Level demuestra que el origen de los problemas reales de la sociedad es causado por la brecha de riqueza entre ricos y pobres..... la única manera de solucionar algo el problema es atacando temas culturales (como dice Wilkinson sobre Japon), lo que tardará mas tiempo, porque el resto de políticas (fiscales, monetarias, etc) puede tener algun efecto pero se diluyen rápido."Roman

martes, 18 de septiembre de 2012

Los banqueros centrales de entreguerras

Hoy quiero recordar un libro que me compré hace ya unos cuantos meses y con el que disfruté enormemente, y que desde aquí recomiendo, y nada mejor que con esta entrada del blog de NADA ES GRATIS. 
Creo que describe perfectamente lo que es el libro (una novela, no un libro de economía aburrido y para universitarios) y sobre todo las excelentes lecciones que podemos extraer de él, y más en los tiempos que corren.




Mientras esperamos a que se confirme la fecha del próximo rescate de la economía española –que esta vez será una línea de crédito– y su condicionalidad (“MoU2″) (por cierto, aquí hay una entrevista bastante razonable de Roubini), vale la pena repasar la historia económica del periodo de entreguerras, que sufrió turbulencias aún mayores que las actuales.
Durante estas vacaciones he leído un libro que recomendó Luis en NeG, Lords of Finance: The Bankers Who Broke the World, ganador de muchos premios importantes, entre ellos el Pulitzer de Historia en 2010 (en español: Los señores de las finanzas). El autor es Liaquat Ahamed, un gestor financiero nada común, que trabajó también en el Banco Mundial.
El libro describe la agitada historia económica de Europa y Estados Unidos desde el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914 hasta 1933, cuando Hitler llega al poder (un breve capítulo final va hasta 1944). Está muy bien documentado y, sobre todo, muy bien contado; se lee como una novela (no hay teoría económica). Esto se logra siguiendo las vidas de los gobernadores de los cuatro bancos centrales más importantes de la época (de Wikipedia), Benjamin Strong del Banco de la Reserva Federal de Nueva YorkMontagu Norman del Banco de InglaterraÉmile Moreau del Banco de FranciaHjalmar Schacht del Reichsbank alemán. El quinto en discordia es John Maynard Keynes, quien da el contrapunto de sensatez a las posturas de los banqueros.
Como es sabido, el germen de la Segunda Guerra Mundial es la Gran Guerra, tras la que los Aliados impusieron unas excesivas reparaciones de guerra a Alemania (que esta consideró inaceptables), vinculándolas a la devolución de la importante deuda que incurrieron Francia y el Reino Unido con Estados Unidos debido a la guerra. Esto desencadenó desastres como la reocupación por Francia del Ruhr alemán en 1923-25 o la hiperinflación alemana de 1921-24, con la que acabó Hjalmar Schacht, lo que le consolidó como gobernador (un clásico sobre hiperinflaciones es “El fin de cuatro grandes inflaciones” del Premio Nobel Thomas Sargent).
El factor al que se dedica más atención en el libro es el sistema del patrón oro, en el que las principales monedas tenían un tipo de cambio fijo (paridad) con el oro, que estuvo en vigor desde 1870. En 1914 fue abandonado por la necesidad de financiar los gastos de la Gran Guerra emitiendo moneda, pues las naciones no contaban con suficientes reservas de oro para respaldar la paridad.
Como siempre que se emite mucha moneda en poco tiempo, durante la guerra la inflación fue muy alta y hacia 1920 los precios al por mayor se habían multiplicado por 3.5 en el Reino Unido pero “solo” por 2.4 en Estados Unidos. Tras la guerra, el Reino Unido aplicó una política contractiva –subiendo el tipo de interés al 7% y causando un aumento de 2 millones de parados–. Así se redujeron los precios un 50%, pero en Estados Unidos también cayeron y en 1925 todavía había una brecha de inflación acumulada del 10% entre ambos países. Es decir, que los bienes británicos eran aún más caros que los americanos. Además, el Reino Unido pasó de tener alrededor del 20% de las reservas de oro mundiales en 1913 a tener alrededor del 14% en 1923, mientras que EEUU tenía cerca del 70%. Lo correcto habría sido dejar que el tipo de cambio de la libra fluctuara libremente o, en caso de volver a una paridad fija con el oro, elegir un valor menor para la libra.
Sin embargo, Montagu Norman y sus coetáneos “no veían la devaluación como un ajuste a la nueva realidad sino como algo más, un síntoma de indisciplina financiera que podía desencadenar una pérdida de confianza colectiva en todas las monedas” (p. 159). Hasta 1914 el Reino Unido había sido el “banquero del mundo” y la libra la moneda de reserva internacional. El vano intento de evitar perder esa posición en favor del dólar llevó a Norman a convencer en 1925 al canciller (ministro de economía) Winston Churchill de restablecer el tipo de cambio de la libra en el nivel de preguerra; eso sí, contra el consejo de Keynes, que llamaba al patrón oro “reliquia bárbara“, como mencionó Jesús Fernández-Villaverde. Desde luego, vincular la evolución de los precios y la actividad a los descubrimientos de un metal es realmente primitivo.
El nivel artificialmente alto de la libra mantuvo la falta de competitividad de la economía inglesa que, tras nuevas políticas fiscales y monetarias contractivas con un coste económico y social enorme (2.5 millones de parados), perdió sus reservas de oro y tuvo que volver a abandonar el patrón oro en 1931. Junto con la política monetaria de la Reserva Federal durante la Gran Depresión, esta decisión constituye uno de los mayores errores de política económica de la historia.
Todas estas cosas son bien conocidas, pero recordando estos desastres económicos, sucedidos en países tan avanzados como Alemania, el Reino Unido y EEUU, uno se da cuenta de que nuestra burbuja inmobiliaria no es tan excepcional en la historia económica mundial (Reinhart y Rogoff lo han mostrado) y que están fuera de lugar estigmas del tipo “europeos del Sur” y autoflagelaciones; más bien lo oportuno es diagnosticar bien nuestros problemas, elegir las políticas adecuada para resolverlos y llevarlas adelante con el máximo consenso posible. En cuanto al euro, la historia económica muestra que los sistemas de tipos de cambio fijos nunca han sobrevivido sin una unificación de políticas económicas (lo que normalmente requiere una unidad política), algo que hemos ido redescubriendo en los últimos cinco años.
Sobre los banqueros centrales, llama la atención que tenían muy poca formación económica; eran funcionarios grises, como Moreau, o banqueros privados como Norman. Tampoco los Consejos de los bancos centrales eran mejores; en el Banco de Francia era casi hereditario: en 1926 incluía varios barones y cinco de los doce miembros eran descendientes de los miembros fundadores… ¡de 1800! Ahora los economistas sabemos mucho más sobre cómo funcionan las economías (aunque aún demasiado poco, ¡ay!) y los bancos centrales son mucho más competentes, pero a veces sufren excesivas influencias políticas.
Hjalmar Schacht dimitió en 1930 pero maniobró para ser nombrado de nuevo gobernador en 1933 por Hitler, al lado del que se le ve en esta foto:
Después de la guerra fue procesado en los Juicios de Núremberg, aunque finalmente fue uno de los únicos dos acusados principales absueltos.
El banquero central que sale mejor parado es Benjamin Strong, quien llevó a cabo una política estabilizadora de la economía norteamericana tras la PGM, si bien su política de tipos de interés bajos fue negativa para Europa (y quizá coadyuvó a la burbuja bursátil americana). Strong murió en 1928, un año antes de la Gran Depresión. Las políticas monetaria y fiscal a partir de 1929 fueron demasiado contractivas, con resultados desastrosos.
Al menos EEUU aprendió. Como afirmó Ben Shalom Bernanke en 2002 en la conferencia en honor del Premio Nobel de Economía Milton Friedman al cumplir 90 años: You’re right, we did it. We’re very sorry. But thanks to you, we won’t do it again (“Tenéis razón, lo hicimos. Lo sentimos mucho. Pero gracias a vosotros, no lo volveremos a hacer”). El agradecimiento incluye a la recientemente fallecida Anna J. Schwartz, coautora de Friedman en el famoso libro Una historia monetaria de Estados Unidos. (Nosotros, por nuestra parte, le agradecemos a Friedman el nombre del blog.)
El libro de Liaquat Ahamed revela que las personalidades importan y pienso que un gobernador que no tuviera el bagaje de conocimientos analíticos e históricos de Bernanke lo habría hecho bastante peor. También creo que el cambio de Trichet a Draghi ha sido claramente a mejor. En todo caso, los resultados de la política monetaria en la Gran Recesión son controvertidos y quedan para otro día.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Libros físicos, ¿aún vale la pena tenerlos? (Parte I)

EXCELENTE ARTÍCULO SOBRE EL FUTURO Y EL PRESENTE (YA) DE LOS LIBROS TAL Y COMO LOS CONOCEMOS, Y QUÉ VA A PASAR CON LA ENTRADA EN LIZA DE LOS LIBROS ELECTRÓNICOS.

INTERESANTE.


“El libro es un criatura frágil, sufre el desgaste del tiempo, teme a los roedores, los elementos y las manos torpes” - Umberto Eco
Libros
El libro impreso en papel es un dispositivo de almacenamiento de sólo lectura. Podríamos decir que esta creación de Gutenberg es la versión 1.0, estable, de algo en lenta evolución, a medio camino entre los muros en la cuevas, las tablas de arcilla y el más reciente Kindle Touch. El libro es el recipiente de objetos que llamamos “novela”, “cuento”, “ensayo” o “poesía”. El libro es memoria y nosotros su CPU. O como decía Borges:
De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación.
Internet, por su parte, es un metalibro: inabarcable, capaz de conectar al resto, además dinámico, adaptable, de lectura y escritura, propenso a la expansión, colaborativo, el libro que almacena libros y objetos más complejos “vídeo”, “audios”, “enlaces”, materia prima de “tweets”, “blogs”, escritos en lenguajes universales como HTML, JavaScript y CSS, leídos en cualquier idioma corriente (y con traductores automáticos). Internet es un metalibro sólo tangible en pantallas LCD, smartphones y hasta en el televisor. Un libro-red, eso también es Internet.
Ahora bien, ¿merece la pena seguir adquiriendo libros impresos? Yo creo que sí, a veces (ediciones especiales, novela gráfica,…). Ciertamente la experiencia personal con el objeto libro-de-papel con su textura, aroma, tipografía, portada, peso, puede llegar a ser única y entrañable, complementaria de la experiencia de lectura. También creo que Internet hace sopesar seriamente esa práctica centenaria.
En esta primera parte presentó un par de argumentos para reconsiderar la compra de libros impresos frente a los electrónicos. En una próxima segunda parte compartiré presentaré otros argumentos, esta vez económicos y creativos.

1. Argumento político-social

La Industria Editorial ostenta demasiado poder. Si bien es un negocio tan válido como cualquier otro, no debe ser la casi-única forma de editar y distribuir literatura o conocimiento en general. En tiempos de Internet, eso es más evidente con propuestas un poco más horizontales como Issuu, Kindle Direct Publishing de Amazon y Hyperink. Y mejores herramientas como iBooks Author para democratizar, fomentar, la edición independiente de libros.
Es más, hay autores de libros estupendos que hacen absolutamente todo por su cuenta, desde la maquetación, edición y publicación de libros, a veces corregidos de forma colectiva como en ¡Aprende Haskell por el bien de todos!. Y muchas veces con licencias libres. Ni qué decir de lo que significa hoy en día Wikipedia frente a la Encyclopedia Britannica. Hoy en día pocos están dispuestos a comprar una enciclopedia entera impresa en papel.
Ni siquiera la distribución de literatura científica queda exenta, hoy en día más cuestionada que nunca, todavía gobernada-dominada por editoriales como Elsevier. Afortunadamente otros modelos más justos de distribución de conocimiento científico, auspiciado por la Red, están surgiendo para hacerles frente, tal es el caso de arXiv y PLOS.
Sólo por quitarle poder al oligopolio editorial para distribuirlo entre una nueva generación de autores, yo dejaría de comprar libros impresos.

2. Argumento evolutivo-ecológico

Los libros impresos, tal como los conocemos, serán los nuevos incunables. El libro por antononamasía será electrónico. No sé cuándo exactamente, ni cómo, pero sucederá: tendremos dispositivos de lectura electrónicos aún más baratos, confiables, duraderos, orgánicos, flexibles, interactivos, hipertextuales, incluso sin esos inútiles candados pro-copyright. El libro electrónico es el siguiente paso evolutivo y lo que hoy conocemos es apenas el amanecer de una nueva era para lo que llamamos libro. Donde la tecnología no se detendrá a mirar atrás ni tendrá consideración nostálgica alguna con los libros de papel.
Adquirir libros electrónicos en vez de acumular pilas de libros propensos a apolillarse es una postura personal. Sin embargo, cambiar el papel por el e-paper sólo por cuestiones tecnológicas cobra verdadero sentido a la luz del argumento ecológico.
Veamos, ¿es cierto que es más ecológico adquirir lectores electrónicos que libros de papel? Sin duda muchos árboles no serán cortados. ¿Qué hay de la basura electrónica y de la energía eléctrica necesaria para mantenerlos vivos? Los especialistas han llegado a la conclusión de que mientras más libros sean leídos con lectores electrónicos más ecológicos son estos dispositivos, por lo menos en términos de la huella de carbono dejada en el planeta.
En general podemos decir que aquellas personas que leen más de diez o quince libros al año son buenos candidatos para comprar lectores electrónicos porque así dañarán menos al planeta que si los compraran impresos -sin mencionar el espacio físico que nos ahorrarán a todos-. Por el contrario, si una persona lee uno o cinco libros al año, será mejor que adquiera libros por la vía tradicional. Simple y llana relación costo-beneficio para el medio ambiente (y para nosotros).
Continuamos la siguiente semana…







viernes, 31 de agosto de 2012

El credo cristiano actualizado por el genial Rowan Atkinson


He encontrado esta joya de la ironía británica que en un par de minutos resume mordazmente el conjunto de supercherías y supersticiones que los cristianos de toda laya quieren que admitamos, que respetemos y que sirvan de guía moral en las sociedades ultra desarrolladas e hiper conectadas del siglo XXI.





miércoles, 29 de agosto de 2012

De problemas eternos y políticos inútiles

Este es un excelente artículo sobre por qué muchas veces continúan en la esfera pública problemas por resolverse: PORQUE HAY INCENTIVOS MAYORES PARA NO RESOLVERNOS Y DEJARLOS PENDIENTES. 

Veamos cuáles son.


Suponed que yo soy un tipo especialmente hábil exterminando cucarachas. En mi ciudad hay una plaga de cucarachas y eso hace que por el momento yo me esté haciendo de oro con la exterminación de cucarachas. Sin embargo, conforme yo hago mejor mi trabajo, empiezo a observar que cada vez me llaman menos para exterminar cucarachas porque, paradójicamente, lo estoy haciendo demasiado bien. Es posible que yo tenga un ethos profesional muy fuerte y eso me importe relativamente poco. Y también es posible que esto no me importe porque si yo hago peor mi trabajo, contratarán a otro exterminador de cucarachas. Pero si asumimos que yo tengo algo de poder de mercado (lo que es verosimil si las habilidades son heterogéneas), que no es posible verificar perfectamente cuanto esfuerzo le estoy poniendo a mi trabajo y que mi principal motivo es ganar dinero, entonces es fácil darse cuenta de que cada vez que una señora me llame para exterminar plagas en su casa, tendré incentivos para dejar un pequeño nido de cucarachas para que, al cabo de un tiempo, me vuelvan a llamar y mantener vivo mi negocio.
Un paper reciente de Termino de James Robinson y sus coautores (via Chris Dillow) viene a plantear precisamente esta idea aplicada a la política. En un sistema dónde la supervivencia de los políticos depende de su utilidad o su capacidad para resolver problemas, estos pueden tener un incentivo estratégico para no resolver precisamente aquellos problemas en cuya resolución son especialmente capaces.
El ejemplo que ponen Robinson et al es el caso de Uribe con las FARC. Supongo que si pensara un poco más encontraría unos cuantos más, pero mi principal idea es el caso de lo que podemos llamar “políticas simbólicas”. Me refiero con esto a ese conjunto de políticas que se caracterizan por a) Tener un carácter muy político y muy poco técnico de modo que sirven para movilizar al electorado b) Ser relativamente poco costosas en términos presupuestarios.
Un primer ejemplo son todos los problemas de tipo “bioético” (matrimonio gay, investigación celulas madre, condones, aborto). Por alguna razón, es un tema que jamás parece estar cerrado y cada gobierno, de izquierdas o de derechas, saca el problema a la agenda cuando llega. Una primera explicación es que al tratarse de algo poco técnico, es muy dificil llegar a un consenso duradero. Pero otra explicación es precisamente que esto es un caladero permanente de votos. ¿Podrían  alcanzar los dos partidos mayoritarios un acuerdo duradero sobre esto? Posiblemente esto supondría un coste considerable para alguno de ellos en términos de votos, pero lo interesante aquí es que ninguno de los dos está interesado en que este tema salga de la agenda política porque es una forma de ganar votos sin gastar un duro.
Otro ejemplo son los problemas relacionados con el nacionalismo y el modelo de Estado. De nuevo, se trata de un aspecto dónde hay posiciones irreconciliables. Sin embargo ¿qué sería de un partido como CiU o el PNV si el problema se resolviera permanentemente?. Se trata de partidos que sencillamente perderían su razón de ser, tendrían que integrarse en el PP. Esto significa que aunque hubiera un espacio para el acuerdo, es probable que nadie tenga un incentivo real para llegar a él.
Mientras escribía estas líneas pensaba que esto señala los límites de cualquier política basada en el consenso y en los pactos de Estado. El efecto de llegar a este tipo de pactos es el de despolitizar, sacar de la agenda y de la confrontación una serie de temas. Esto es algo que no termina de estar claro si es deseable o no: al fin y al cabo, la democracia trata precisamente de que haya un debate público dónde se ventilen las alternativas de gobierno y los conflictos subyacentes. Pero lo que señala el argumento es que es altamente improbable que este tipo de políticas emerjan. Una vez que el problema se haya resuelto, la expertise de un partido o de un político se deprecia considerablemente y ya no hay realmente incentivos para volverlo a elegir.
Se trata de un mecanismo parecido al carácter expansionista de las dictaduras militares. Hay una frase de Isabel Allende que dice algo así como “La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz. “. La razón por la que los militares empujan hacia la guerra puede ser que hayan interiorizado algún sesgo (“cuando uno tiene un martillo todo parecen clavos”), pero otra razón es precisamente esa, la de “job for the boys”. Así, las dictaduras militares a menudo necesitan mantener la cuestión geopolítica viva para poder sobrevivir. De forma más general, ilustra el dilema al que se enfrentan todos los revolucionarios al día siguiente de la revolución: sus habilidades (la movilización política, derrocar el sistema, el activismo) suelen haberse vuelto inútiles en un régimen dónde lo que hace ganar puntos es ser un buen gestor.