“Se puede engañar a parte del pueblo durante todo el tiempo,
se puede engañar a todo el pueblo durante parte del tiempo,
pero no se puede engañar a todo el pueblo durante todo el tiempo”
Abraham Lincoln
sábado, 23 de julio de 2011
Mighnight in Paris. Yo también quiero vivir en el Paris de los años 20
Anoche me acerqué al Centro Comercial Diversia a cenar en una terracita (elegimos acertadamente la del restaurante Foster Hollywood), de la que disfrutamos de un magnífico tiempo, con una brisa deliciosa. Que siga así el verano.
A eso de las 22:25 h. ya habíamos terminado, cuando nos acercamos al cine. No tenía ni idea de qué ver, y al ver la cartelera, lo tuve claro: Midnight in Paris, la última película de Woody Allen.
Ya se ha dicho todo de él como director, como escritor, cineasta, guionista. Yo no quiero aburrirles. Yo sólo quiero decir que la película me pareció genial, que el inicio de la película, ¡y toda ella!, es un canto de amor a Paris, a sus rincones, a sus calles, a sus monumentos, a su grandiosidad..., y que todo aquel que haya estado en Paris ésta película le hará recordar momentos mágicos.
Para mí, lo mejor de la película es el guión, como casi siempre con el genio W. Allen, pero es que nos transporta al París de los años 20, al de la Belle Epoque, engarzando la historia con un escritor que llega a Paris junto con su novia y la familia de ésta, que está en una fase creativa melancólica, en la que no sabe qué hacer, se encuentra bloqueado, y de repente se da cuenta que se ha enamorado de la ciudad. Que ya lo que fue, ya no volverá a ser igual. Con un toque de la magia de Woody Allen, el protagonista se dará cuenta que sus sueños, su amor por su novia, su vida..., corre por otros destinos, y nada mejor que hablar con sus alter egos literarios, para darse cuenta de ello.
De repente todo es un gozo visual de esos años en los que Paris era una ciudad abarrotada de bohemia, de escritores, pintores, cineastas, artístas todos que se reunían a congeniar, hablar, ....
También debo recordar que el protagonista, el cómico Owen Wilson, me ha parecido a un gran nivel, siendo claramente en muchas fases de la película como si estuvieras viendo a Woody Allen. Su papel es 100 % de él. Y el doblaje también.
Y sobre todo me ha maravillado Marion Cottillard, espectacular, bella, sobria, refinada, con esos trajes de los años 20 no podía estar más grandiosa.
¿Y la música? Desde el inicio, en el que parece deslizarse por la ciudad, jugar con los planos, mostrarnos rincones de Paris, en el que quieres más y más...., ahí ya nos sorprende el director con una banda sonora espectacular.
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